El “China Study”

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En primer lugar tengo que insistir en que NO SOY profesional de la salud, y, por lo tanto, tampoco médico ni nada que se le parezca.  Tengo que recordarte, no solamente porque la ley lo exige, sino porque creo realmente en eso, que nada en este escrito constituye consejo médico ni de ningún profesional de la salud, ni diagnostica, trata, cura ni previene ninguna enfermedad física ni trastorno psicológico, ni sustituye a ninguna recomendación que hayas recibido de tu médico o profesional de la salud, que cualquier acción que realices sobre la base de esta información se toma bajo tu exclusivo riesgo, que las solicitudes de asesoramiento personal de salud que recibamos, quedarán sin respuesta y que los problemas de salud deben consultarse con los profesionales de la salud legalmente habilitados.

El “China Study” es un libro ya publicado en castellano, aunque manteniendo el mismo título inglés.  Compré sin problemas el libro en Argentina por correo postal mediante internet con tarjeta de crédito.  (CAMPBELL, T. Colin, Ph.D. y CAMPBELL, Thomas M. II. The China Study: el más completo estudio sobre nutrición jamás realizado y las sorprendentes consecuencias de los hábitos alimenticios sobre el peso y la salud a largo plazo.  Buenos Aires, Music Brokers, 2011.  482 p. Edición original: Copyright © 2006 by T. Colin Campbell, Ph.D. y Thomas M. Campbell II, BenBella Books, Inc, Dallas.)

El informe “The China Study” fue dirigido por T. Colin Campbell, profesor emérito de bioquímica nutricional de la Universidad de Cornell de los Estados Unidos de América e investigador del MIT, fue realizado por la Universidad de Cornell de Estados Unidos de América, la Universidad de Oxford del Reino Unido y la Academia China de Medicina Preventiva, corresponde a un completo estudio sobre la población china, de veinte años de duración.  Sobre la base de los resultados del “China Study” y una enorme cantidad de documentación científica adicional, Campbell concluye, en el libro que lleva ese nombre, que la dieta de predominio vegano (alimentación con exclusión de comestibles de origen animal), o incluso totalmente vegana, basada en vegetales integrales variados, baja en grasa (sin aceites agregados), es la mejor para la salud.

Aquí una entrevista con el Dr. Campbell:

Sobre la base del libro de Campbell, se realizó el documental “Forks Over Knives”.

Dice Campbell, autor del libro “China Study”: “Las recomendaciones provenientes de la bibliografía publicada son tan simples que puedo expresarlo en una frase: mantenga una dieta basada en alimentos integrales de origen vegetal, y minimice al mismo tiempo el consumo de alimentos refinados, de la sal y las grasas agregadas.  […]

Suplementos. 

Se recomienda el uso diario de suplementos de vitamina B12, y tal vez la vitamina D para las personas que pasan la mayor parte del tiempo en interiores y/o viven en áreas con climas nórdicos.  En cuanto a la vitamina D, ésta no debe superar la DDR.  Eso es todo.  […] 

¿Qué significa minimizar?.  ¿Se debe eliminar totalmente la carne?. 

Los resultados de The China Study indican que cuanto menor sea el porcentaje de los alimentos de origen animal que se consumen, mayores serán los beneficios para la salud -aun cuando ese porcentaje disminuya del 10 % al 0% de calorías.”  (CAMPBELL, T. Colin, Ph.D. y CAMPBELL, Thomas M. II. The China Study: el más completo estudio sobre nutrición jamás realizado y las sorprendentes consecuencias de los hábitos alimenticios sobre el peso y la salud a largo plazo.  Buenos Aires, Music Brokers, 2011.  p. 290.  Edición original: Copyright © 2006 by T. Colin Campbell, Ph.D. y Thomas M. Campbell II, BenBella Books, Inc, Dallas.)

De acuerdo con esos estudios, la dieta vegana puede ser suficientemente nutritiva en el largo plazo para el ser humano en general, y la precaución más urgente consistiría en el control de la absorción de la vitamina B12.  Además, se recomienda precaución, en el largo plazo, en la práctica (porque de la teoría a la práctica hay un trecho) con el ácido docosahexaenoico (“DHA”) y la vitamina D.

Algunos investigadores incluso muestran preocupación con algunos pocos nutrientes más.  Iremos detallando el tema a continuación.

Tanto el “DHA” como la vitamina D, en condiciones normales, pueden ser producidos por el propio organismo humano; es decir, NORMALMENTE, no es necesario consumir alimentos que contengan en sí mismos DHA y vitamina D.  El problema es que desde la teoría a la práctica hay un trecho, y en la práctica parecen existir motivos para pensar que no siempre esta producción por el propio organismo se realiza adecuadamente.

No obstante, no recomiendo la suplementación automática, sino el control médico, al menos los primeros años, semestral, para asegurarse de que el experimento crudivegano de largo plazo marcha bien.  En el embarazo y la lactancia el control debe ser inmediato y permanente.

¿Qué se pierde con este control, y qué se gana?.  Piénsalo.  Porque ya demasiadas desgracias, incluyendo muertes, han ocurrido en el mundo crudivegano.

Insisto en que el Dr. Campbell, con todo el respeto que obviamente se merece, está un poco más confiado que yo en la seguridad de la dieta vegana.  Yo soy partidario de una medida adicional de seguridad fundamental, que es el control médico semestral, al menos los primeros años.  Eso es lo único que me deja tranquilo.  En el caso del embarazo y la lactancia, el control médico debe ser en mi opinión todavía más frecuente.

Este control aporta seguridad y no perjudica a nada ni a nadie.  ¿Por qué no hacerlo, en particular cuando hay niños involucrados?.  ¿Tú te arriesgarías a dañar un niño de por vida por el simple hecho de no haber querido hacer un control médico frecuente?.  Yo no me arriesgaría, y no impulsaré a nadie a correr ese riesgo absolutamente injustificado.  Así mi consciencia queda tranquila.  Puedes leer en este enlace mi artículo “¿Estoy bien nutrido?”.

El libro “The China Study” aporta en mi opinión evidencia científica muy importante a favor de los beneficios para la salud de la dieta basada en vegetales integrales variados y baja en grasas.

El “China Study”, de Colin Campbell, que encuentra, con muchos fundamentos científicos, una gran relación entre dieta de origen animal y enfermedad, incluyendo al cáncer, las cardiopatías, etcétera.  Si la dieta de origen animal fuera tan “natural” como el pensamiento oficial nos quiere hacer creer, no estaría tan relacionada con la enfermedad.

Entre las investigaciones que presenta Campbell se encuentran las siguientes, referida a trece de los más graves y frecuentes problemas de salud.

1. Los doctores William Castelli, Caldwell B. Esselstyn Jr. y Dean Ornish, demuestran la gran eficiencia de la dieta basada en vegetales integrales para revertir las CARDIOPATÍAS, que son la causa de muerte número uno.

2. Dos tercios de los estadounidenses adultos padecen SOBREPESO y un tercio son obesos.  Numerosos estudios que cita Campbell, como por ejemplo los del Centro Pritikin, demuestran que la dieta basada en vegetales integrales variados y baja en grasas, sin privación calórica, acompañada con razonable actividad física, permite una saludable y relativamente rápida normalización del peso.

3. Más del ocho por ciento de los adultos estadounidenses son diabéticos, y casi todos los casos (del 90 al 95%) son tipo dos.  La DIABETES genera presión arterial alta, es la principal causa de ceguera en adultos, genera más del 60% de amputaciones de pierna y puede causar incluso la muerte.  Según la medicina oficial, el diabético en general dependerá de por vida de drogas.  Está estadísticamente documentado que las dietas con mayor contenido de carbohidratos de alimentos vegetales integrales y menor contenido de grasas y de comestibles animales, previenen y controlan en gran medida la diabetes.  Esto ha sido comprobado, por ejemplo, por James Anderson.  En menos de un mes los diabéticos tipo uno pueden reducir su medicación de insulina en un promedio del 40% y los tipo dos, también en menos de un mes, normalmente pueden abandonar la medicación de insulina.  Similares resultados obtuvo, por ejemplo, el Centro Pritikin.

4. A una de cada ocho mujeres estadounidenses se le diagnosticará CÁNCER DE MAMA.  Hay evidencia importante para pensar que el cáncer de mama se previene con una dieta que baja los niveles de estrógenos, que es precisamente la deita basada en alimentos vegetales integrales.  La genética, en este contexto de estilo de vida saludable, sería un cofactor de poca relevancia.  Los cofactores alimentarios y de estilo de vida determinan la expresión de los genes.

5. Seis por ciento de los estadounidenses contrae CÁNCER DE INTESTINO GRUESO.  Por ejemplo, los sudafricanos blancos tienen diecisiete veces más cáncer de de intestino grueso que los negros, y los blancos comen mucho más comestible de origen animal (por ejemplo, 77 g contra 25 g por día de proteína animal).  Esta clase de investigaciones deja claro que la dieta basada en vegetales integrales previene el cáncer de intestino grueso.  Obviamente, la posible relevancia importante del cofactor genético racial, ha sido racionalmente descartada.

6. La mitad de los estadounidenses mayores de 70 años tienen latente (silencioso) el CÁNCER DE PRÓSTATA.  Numerosos estudios encuentran a los comestibles de origen animal como cofactores de riesgo del cáncer de próstata.

7. Los lácteos pueden causar DIABETES TIPO UNO.  Por ejemplo, en Finlandia, la diabetes tipo uno es treinta y seis veces más común que en Japón.  Finlandia consume grandes cantidades de lácteos y Japón muy poco.  (Obviamente, a un científico no se le escapa el cofactor genético racial, y Campbell muestra seria evidencia para descartar su relevancia).  Por eso motivo Campbell dice que “La leche materna es el alimento perfecto para un bebé, y una de las cosas más perjudiciales que una madre puede hacer es sustituirla por la leche de vaca.

8. Varios estudios demuestran que la leche de vaca está fuertemente vinculada a la ESCLEROSIS MÚLTIPLE, cuando se compara el consumo de diferentes países.

9. Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale  [esta vez, como ejemplo, haré la cita bibliográfica, pero todas las citas están en libro “The China Study”: Abelow BJ, Holford TR, and Insogna KL.  “Cross-cultural association between dietary animal protein and hip fracture: a hypothesis” Calcif. Tissue Int. 50 (1992): 14-18] realizaron un informe que demostró una sólida asociación entre el consume de proteínas animales y la tasa de fractura ósea en mujeres de diferentes países.  Estos investigadores explicaron que las proteínas animales, a diferencia de las proteínas vegetales, aumentan la concentración de ácido en el cuerpo, y el organismo neutraliza la acidez mediante el calcio, que se extrae de los huesos, debilitándolos y exponiéndolos al riesgo de fractura.  Numerosos estudios apuntan en la misma dirección.  Los lácteos aumentan el riesgo de OSTEOPOROSIS.

10. Un quince por ciento de los estadounidenses sufren CÁLCULOS RENALES.  El Dr. W.G. Robertson encontró una sólida relación entre el consumo de proteínas animales y la formación de cálculos renales.

11. El riesgo de degeneración macular (primera causa de CEGUERA irreversible en mayores de 65 años) se podría reducir hasta en un ochenta y ocho por ciento comiendo alimentos ricos en carotenoides (en especial verduras de hoja verde como la acelga y espinaca, seguidas por zanahoria, cítricos, brócoli y otros).

12. A los ochenta años de edad, la mitad de los estadounidenses tendrá CATARATAS (opacidad del cristalino del ojo).  Investigadores de Wisconsin, estudiando mil trescientas personas, determinaron que quienes consumían más espinacas y vegetales de hoja verde, que contienen el antioxidante luteína, tenían la mitad del índice de cataratas.

13. Varios estudios permiten suponer con solidez que una dieta rica en comestibles de origen animal y pobre en alimentos vegetales integrales variados, aumenta el riesgo de ALZHEIMER, enfermedad obviamente trágica.

Campbell promueve la dieta llamada 80/10/10, en el sentido de que el ochenta por ciento de las calorías deben provenir de carbohidratos, el diez por ciento de las calorías deben provenir de proteínas y el diez por ciento de calorías deben provenir de grasas, dieta basada en vegetales integrales, sin agregado de aceites, grasas, sal de cocina o azúcar de cocina.  Expone esta idea, por ejemplo, en este video:

En general, los médicos de la medicina del estilo de vida, de orientación vegana, dicen que el porcentaje de calorías derivadas de grasas, no debe superar desde el diez hasta el veinte por ciento, según el autor (por ejemplo, los doctores McDougall, Barnard, Esselstyn y Fuhrman).

Campbell no habla de los problemas que acarrea el gluten, y en general los cereales, ni tampoco del especial valor de las frutas frescas (en su sentido culinario, no botánico) y de las verduras de hoja frescas.  Creo que es un déficit de Campbell y en general de varios de los autores que Campbell recomienda.  Douglas Graham, heredero de la Higiene Natural, en cambio, sí advierte de los peligros de los cereales, en particular de los que contienen gluten, y del gran valor de las frutas frescas crudas y de las verduras crudas.  Como evidencia de sentido común sobre la inconveniencia de los cereales, en particular los que contienen gluten, podemos mencionar la enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten no celíaca.  Es decir, puede existir una notoria sensibilidad al gluten sin que el trastorno llegue a encuadrar en el diagnóstico oficial de celiaquía.

 Mariano Rodríguez

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